Riesgos de una cesárea innecesaria para la madre y su bebé
Las cesáreas aumentan el riesgo de muerte materna 5 a 7 veces, provocan
un aumento de 2% en el daño a la vejiga, útero y vasos sanguíneos, 1 de cada
10 madres tiene dificultades con las actividades normales dos meses después
de las cesáreas, y el 25% reportan dolor como el problema mayor. Varios
estudios han reportado un riesgo de hospitalización 2x mayor, una necesidad
mayor de transfusiones debido a hemorragias, accidentes por anestesia,
aumenta el riesgo de coágulos en las extremidades inferiores, embolia
pulmonar, parálisis intestinal e infecciones. A largo plazo se ha observado
dolor pélvico, dolor durante las relaciones sexuales y problemas
intestinales. La literatura científica señala que muchas madres después de
una cesárea experimentan emociones negativas, baja estima, sensación de
fracaso, pérdida de control, Síndrome de estrés postraumático, miedo y
ansiedad.
El bebé por otro lado tiene 50% mayor probabilidad de tener Apgar bajos,
5 veces más riesgo de requerir asistencia para respirar y 5 veces más de ser
admitido a NICU por problemas respiratorios. El Colegio Americano de
Obstetras y Ginecólogos (ACOG) así como otros autores y organizaciones han
asociado las cesáreas y las inducciones indiscriminadas a una mayor
incidencia de prematurez iatrogénica (o sea causada por el médico). Los
problemas que nos competen en este artículo y que discutiremos más adelante
son el hecho de que los bebés nacidos por cesárea tiene una menor
probabilidad de ser amamantados y problemas para el desarrollo del apego
entre infante-madre.
Como Evitarse una cesárea
Debido al impacto negativo que tiene la cesárea en la salud de la madre y
su hijo, como parte del proceso de preparación para el parto y la lactancia
las parejas deben educarse sobre cómo evitarse una cesárea. Entre las
estrategias que se recomiendan se encuentran: educarse leyendo, preparar un
plan de parto, entrevistarse con varios proveedores de cuidado del embarazo
y el parto (obstetras, parteras) que realmente apoyen el parto humanizado y
natural, conocer los derechos como mujer embarazada, contratar una doula, e
investigar los riesgos y beneficios de todas las intervenciones
médicas. Se recomienda además, si se tuvo una cesárea anteriormente,
intentar un parto vaginal después de una cesárea (VBAC).
Durante el trabajo de parto se recomienda: quedarse en su casa el mayor
tiempo posible, caminar y cambiar de posición frecuentemente, y continuar
comiendo y bebiendo ligeramente. Es importante evitar la inducción o
aumentación con pitocina o misoprostol (Cytotec) ya que la inducción aumenta
el riesgo de cesárea de 2 a 3 veces. También se recomienda que se limiten
los exámenes vaginales a menos que estén verdaderamente médicamente
indicados y evitar el uso de la anestesia epidural. La mujer de parto debe
pedir que le hagan monitoreo fetal intermitente, evitando el monitoreo fetal
continuo. Y, no menos importante, debe confiar en sus instintos, creer en
ella y aceptar la responsabilidad por sus peticiones y sus decisiones.
¿Cómo lograr el inicio de la lactancia luego de una cesárea?
Las mujeres a las que se les hace una cesárea tienen 36% menos
probabilidad de lactar a sus recién nacidos que las mujeres que tienen un
parto vaginal. Esto se debe a muchos factores incluyendo la separación de la
madre y el bebé, el retraso en iniciar la lactancia, la poca ayuda del
personal hospitalario, la introducción de mamaderas y biberones, dolor y
dificultad de movimiento, entre otros. Si la cesárea no era esperada todas
esta barreras se acrecientan y se unen al sentimiento de frustración e
incapacidad que la madre desarrolla. Todas estas condiciones socavan la
confianza y el deseo de la madre para darle el pecho a su infante.
Los beneficios de la lactancia son particularmente importantes para las
madres y los bebés después de una cesárea. Cuando el bebé se pega al pecho,
se libera oxitocina que es la hormona responsable de que la leche salga de
los pechos, pero también es la responsable de las contracciones de útero
durante el parto. La succión temprana y frecuente del bebé en el pecho hará
que el útero se contraiga evitando el sangrado excesivo y haciendo la
recuperación de la madre más fácil. Amamantar al bebé después de una cesárea
se convierte en algo extremadamente importante ya que ofrecerle el calostro
y luego la leche madura fortalece el sistema inmunológico y lo ayuda a
combatir y prevenir muchas de las posibles infecciones que se pueden
adquirir por la estadía prolongada en el hospital.
A pesar de las barreras que presenta la cesárea para la lactancia la
madre que ha tenido una cesárea puede amamantar a su bebé con éxito y muchas
lo logran todos los días. Para iniciar la lactancia y lactar prolongadamente
es importante educarse acerca del proceso, estar consciente de los mitos y
trabas de los protocolos hospitalarios, insistir en el amamantamiento
temprano y frecuente y buscar ayuda de algún experto a tiempo. Existen
algunas estrategias para ayudarte a iniciar la lactancia después de una
cesárea.
1. Si se tiene una cesárea previa, se debe discutir con el obstetra la
posibilidad de tener un parto vaginal después de una cesárea (VBAC, por sus
siglas en inglés). Con un parto vaginal la madre va a poder iniciar la
lactancia más rápido y más fácilmente.
2. Si la cesárea está realmente indicada, se debe preferir el uso de
anestesia regional, ya sea epidural o espinal, en vez de la anestesia
general.
3. Se debe amamantar lo más temprano posible después del nacimiento del
bebé. Si no ocurre ninguna complicación y el bebé se encuentra bien, se
puede comenzar a lactar inmediatamente después de la cesárea en la misma
sala de operaciones.
4. La madre debe tomar los medicamentos para el dolor siempre que los
necesite. La mayoría de estos no afecta al bebé. Tomarlos inmediatamente
después de lactar es mejor, así muy poca cantidad de la droga pasará
a la leche. En cuanto a los antibióticos, casi todos se pueden usar, si se
tiene dudas se puedes preguntar a un médico especialista en lactancia.
5. El bebé se debe amamantar frecuentemente y no limitar el tiempo que se
le ofrece el pecho.
6. En el hospital se debe buscar ayuda de un educador en lactancia o un
profesional de la salud especialista en lactancia que asista a la madre en
la colocación correcta del bebé al pecho. Las primeras 24 horas puede
amamantar colocándolo sobre su pecho o acostada de lado. Luego de que le
permitan levantarse, puede lactar usando la posición de fútbol americano o
de lado. Debe cubrir la herida con una almohadita o toalla para evitar que
el bebé la lastime.
7. Evitar el uso innecesario de mamaderas artificiales y suplementos.
8. Realizar alojamiento en conjunto las 24 horas.
9. En el hospital, debe haber una persona acompañando a la madre todo el
tiempo, sobre todo las primeras 48 horas. Puede ser el esposo, un familiar o
una amiga. Así, el que la acompañe cuidará del bebé, cambiará sus pañales y
la ayudará a colocarlo al pecho.
La mayoría de las mujeres, no esperaban tener a su bebé por medio de una
cesárea, y se sienten frustradas y entristecidas. Esto es normal, pero
amamantar a sus bebés les permitirá recuperarse más rápidamente, tanto
física como emocionalmente. El amamantamiento les hará sentir que vuelven a
tener control de la situación y que el hecho de haber tenido una cesárea no
les priva de disfrutar completamente a sus bebés.
Referencias:
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Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM